
La tensión vuelve a subir en el Trópico de Cochabamba. Desde la vigilia instalada en Lauca Ñ, dirigentes de las organizaciones sociales afines al expresidente Evo Morales denunciaron este sábado 31 de octubre que el Gobierno de Rodrigo Paz prepara una intervención policial y militar para capturar al líder cocalero durante el feriado de Todos Santos, y advirtieron que están dispuestos a resistir «día y noche» cualquier operativo en la zona.
La advertencia más dura llegó de Isidro Auca, ejecutivo de la Federación Única de Centrales Unidas, quien habló en un mitin realizado en el segundo anillo de la vigilia, en inmediaciones de la sede de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. «Si debemos ofrendar nuestras vidas, lo haremos. Para nosotros no habrá ni Todos Santos; queremos decirle al Gobierno que, si vemos helicópteros, no vamos a permitir que realicen ningún operativo», afirmó, según reportó Radio Kawsachun Coca y recogió el diario Opinión.
Auca anunció que la vigilia se reforzará con presencia permanente de los sectores movilizados, que estarán atentos a cualquier movimiento que consideren sospechoso. También exigió al Gobierno que frene lo que calificó como persecución contra el expresidente y los sectores populares: «Basta de persecuciones, dejen de m4t4r a los pobres». Para el dirigente, defender a Morales es una obligación de las organizaciones sociales, porque, según dijo, durante su gestión miles de familias salieron de la pobreza.
En la misma línea se pronunció Elmer Romero, central de Lauca Ñ, quien aseguró que los jóvenes y las bases campesinas no abandonarán sus puestos ni siquiera durante las celebraciones por los difuntos. «Los jóvenes estaremos aquí. No nos interesa la fiesta de Todos Santos; aquí vamos a estar para defender a nuestros hermanos campesinos y nuestra patria», declaró.
La alerta había comenzado por la mañana. Willi Huaranqa, ejecutivo de la Federación de Comunidades Interculturales Carrasco Tropical, una de las seis federaciones del Trópico, denunció en Radio Kawsachun Coca que, según información que dijo haber recibido de policías y militares en desacuerdo con el plan, el Gobierno utilizaría como pretexto el traslado aéreo de efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) desde distintos campamentos para infiltrar a agentes del grupo especial F-10 y a extranjeros a los que calificó de «mercenarios» y «sicarios». Huaranqa advirtió que no permitirán el aterrizaje de helicópteros con esos fines y que «cualquier m4s4cr3 que se produzca en el Trópico de Cochabamba será de total responsabilidad del Gobierno».
Por la tarde, sectores afines a Morales difundieron en redes sociales que la supuesta intervención comenzaría el lunes, bajo el argumento de la racionalización de la hoja de coca, y que empezaría con la gasificación de las personas que hacen vigilia, según informó Los Tiempos. Los dirigentes se declararon «en alerta máxima» y uno de ellos advirtió: «Vamos a responder al mismo nivel que quiera provocar el Gobierno».
Huaranqa también cuestionó la política de erradicación de cultivos de coca. Aseguró que actualmente no existe ningún proceso de concertación con los productores del Trópico y recordó que, según la normativa vigente, la reducción de cultivos en zonas no autorizadas debe hacerse mediante acuerdos con las organizaciones cocaleras.
Hasta el cierre de esta nota, el Gobierno no se había pronunciado sobre las denuncias de este sábado. A mediados de octubre, cuando circuló un audio que atribuía al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y al argentino Fernando Cerimedo un supuesto plan para capturar a Morales con aviones, helicópteros, drones y militares extranjeros, Zamora lo calificó de «ciencia ficción» y sostuvo que el expresidente, en lugar de mantener a la gente esperando un operativo, debería presentarse ante la justicia por las órdenes de aprehensión que pesan en su contra.
Morales permanece en el Trópico desde noviembre de 2024. La vigilia comenzó en octubre de ese año, cuando el exmandatario debía declarar ante la Fiscalía de Tarija en una investigación por trata y tráfico de personas; al no presentarse, se emitió una orden de aprehensión en su contra, a la que luego se sumaron otras, entre ellas una vinculada al bloqueo de 53 días. Hace pocos días, el propio Morales pidió a sus bases levantar la vigilia —«No quiero ver compañeros afuera, con frío, bajo el sol, en surazo, sin comida. No quiero, mejor que me detengan», dijo—, pero los dirigentes resolvieron mantenerla de manera indefinida y ahora la refuerzan en pleno fin de semana largo.