Un minero de 24 años fue hallado sin vida al interior de la mina La Salvadora, en el Cerro Rico de Potosí, en medio de las celebraciones del Carnaval Minero. El hecho generó consternación en el sector cooperativista y activó una investigación penal por un presunto enfrentamiento entre ladrones de mineral, conocidos como “jukus”.
El cuerpo fue encontrado la mañana del domingo. De manera inmediata llegaron al lugar personal de la División Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), el Ministerio Público, una médico forense y efectivos de la Brigada Especial de Rescate y Salvamento en Altura (Bersa) de Bomberos “Caracoles” realizaron el levantamiento legal del cadáver.
De acuerdo con el informe preliminar de la Felcc, familiares de la víctima denunciaron que el sábado 31 de enero se habría producido un enfrentamiento al interior de la mina, situación que habría derivado en la muerte del joven trabajador.
Tras la denuncia, efectivos de Bersa y de la Unidad de Acción Inmediata (UPAR-Delta) se trasladaron hasta la bocamina con equipos especializados y una ambulancia. Con la autorización del dirigente de la Cooperativa Sección Salvadora, Calixto Mamani Uño, se procedió al ingreso al yacimiento, donde finalmente se logró ubicar y extraer el cuerpo.
La víctima fue identificada como Alain Maisha Salazar, de 24 años. Una vez recuperado el cuerpo, fue trasladado a la morgue del Hospital Daniel Bracamonte para la correspondiente autopsia médico legal.
La médico forense Guisela Ramírez informó de manera preliminar que la causa de la muerte fue un shock hipovolémico asociado a lesiones traumáticas graves, y señaló que la data del fallecimiento sería de aproximadamente 24 horas antes del levantamiento del cadáver.
Visiblemente afectados, los padres del joven, Pastor Maisha Michaga (60) y Andre Primitiva Salazar Gómez (52), exigieron a las autoridades celeridad en las investigaciones y pidieron que el caso no quede en la impunidad.
“Queremos justicia para nuestro hijo”, expresaron en declaraciones a Radio Kollasuyo.
El Ministerio Público y la Felcc continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del hecho y determinar responsabilidades en un caso que vuelve a poner en evidencia los riesgos y conflictos que persisten en el Cerro Rico de Potosí.