Se rompe el diálogo en Cochabamba: el magisterio abandona la reunión con el ministro de Educación y mantiene el paro de 48 horas contra la descentralización de los institutos

Se rompe el diálogo en Cochabamba: el magisterio abandona la reunión con el ministro de Educación

El diálogo entre el Gobierno y el magisterio urbano se rompió este viernes en Cochabamba sin ningún acuerdo. Los dirigentes de los maestros abandonaron la reunión con el ministro de Educación, Erick Sanjinés, sin revisar el anteproyecto de ley que plantea transferir a las gobernaciones la administración de los recursos humanos de los institutos técnicos y tecnológicos, y el sector mantiene en pie el paro de 48 horas anunciado contra la medida.

El encuentro había sido solicitado por los propios representantes del magisterio, que pidieron que se realice en Cochabamba este viernes a las 10:30. Hasta allí se trasladó una delegación del Ejecutivo encabezada por Sanjinés, acompañado por el viceministro de Autonomías, con la intención de explicar los alcances de la propuesta.

«Pese a todos los esfuerzos que se hizo desde el Poder Ejecutivo, junto al viceministro de Autonomías, lamentablemente el magisterio decidió romper el diálogo. No pudimos leer ni siquiera un artículo del anteproyecto de ley, ni siquiera pudimos explicar los fundamentos», lamentó el ministro tras la reunión.

Según la versión de Sanjinés, los dirigentes exigían una respuesta directa, de «sí o no», sobre la descentralización, mientras que el Gobierno insistía en revisar primero el contenido de la norma. «Querían que señalemos directamente sí o no, y de nuestra respuesta iban a asumir una respuesta, pero insistimos en leer y que conozcan en detalle qué es lo que tiene esta medida, pero se negaron a hacerlo», afirmó.

En el aspecto económico, el ministro informó que el anteproyecto contempla Bs 650 millones para garantizar el pago de salarios de los maestros de los institutos que pasen a depender de las gobernaciones. Aclaró que esos recursos no corresponden a un financiamiento de un solo año, como habrían señalado algunos gobernadores, y que la ley incluirá un mecanismo para impedir que las administraciones departamentales los usen en otros fines. «Hay un candado, un seguro que obliga a las gobernaciones a no emplear en otras cosas esos fondos», sostuvo.

El Gobierno argumenta que las gobernaciones ya se encargan de la infraestructura, el equipamiento y los gastos de funcionamiento de los institutos, por lo que la propuesta busca que esas competencias y la administración del personal queden bajo un solo responsable. Entre los cambios planteados figura que trámites como los cambios de domicilio de los institutos, la corrección de notas, la designación de personal y la firma de títulos profesionales se resuelvan en cada departamento, sin tener que llegar hasta La Paz. Por la mañana, Sanjinés calificó el sistema actual de «absolutamente ilógico» y de un «centralismo» duro, y pidió al magisterio «que deje de mentir» y se sume a la transformación educativa.

Los maestros, en cambio, rechazan la descentralización porque consideran que podría abrir el camino a la privatización de la educación técnica. Sostienen que el Gobierno no presentó estudios técnicos que respalden la medida y que las gobernaciones ya tienen dificultades para cumplir sus obligaciones actuales, por lo que una transferencia sin recursos suficientes podría derivar en cobros a los estudiantes. Piden que el Estado central mantenga la responsabilidad de dotar los ítems docentes.

El conflicto viene escalando. El magisterio urbano ya cumplió un paro nacional de 24 horas el viernes 23 de octubre, con suspensión de clases en unidades educativas fiscales y de convenio, y en esta misma semana su ejecutiva, Anaí Bozo, había rechazado asistir a una primera convocatoria al diálogo en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, con el argumento de que «el gobierno no tiene las cosas claras». En Santa Cruz, el secretario ejecutivo de la Federación de Maestros Urbanos, Lorenzo Chávez, confirmó el paro de 48 horas para la próxima semana.

Tras la ruptura de este viernes, el sector ratificó las movilizaciones y el paro de 48 horas, mientras dirigentes como Chávez ya advirtieron que, si no hay respuesta, la medida puede escalar a un paro indefinido, una huelga general y bloqueos. En La Paz, representantes del sector también plantearon masificar huelgas de hambre en los institutos técnicos y tecnológicos.