El BID aprueba $us 750 millones para estabilizar la economía boliviana: $us 500 M de apoyo y $us 250 M en reformas fiscales

El Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó este jueves 5 de noviembre de 2026 un paquete financiero de $us 750 millones destinado a respaldar el plan de estabilización macroeconómica y las reformas fiscales de Bolivia. El anuncio se conoció desde Washington y representa la formalización del apoyo que el presidente Rodrigo Paz había anticipado en septiembre, cuando informó gestiones con el organismo por ese mismo monto.

El financiamiento se divide en dos operaciones. Un préstamo especial para el desarrollo (SDL, por sus siglas en inglés) de $us 500 millones aportará apoyo presupuestario para contribuir a estabilizar la economía; tiene un plazo de amortización de siete años y tres años de gracia. El segundo crédito, de $us 250 millones, es un préstamo basado en políticas orientado a reformas fiscales clave; contempla un plazo de 20 años y un período de gracia de 7,4 años. Ambos préstamos aplican tasas referenciadas a la SOFR (Tasa de Financiamiento Garantizado a un Día).

Según el BID, el crédito de $us 250 millones es la primera de dos operaciones programáticas relacionadas en lo técnico, pero independientes en lo financiero. Esta primera fase respaldará medidas para fortalecer la planificación macrofiscal; mejorar la eficiencia del gasto público mediante la racionalización de los subsidios a la energía y de los gastos de nómina, además de reforzar la inversión pública; y avanzar hacia un sistema tributario más simple, con una administración tributaria más sólida.

La operación del BID se enmarca en el programa más amplio acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre de 2026. Ese convenio, bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF) a 36 meses, alcanza unos $us 1.900 millones y habilitó un primer desembolso de $us 214 millones el 2 de octubre. El respaldo del BID suma así un nuevo brazo de financiamiento externo al esfuerzo de estabilización que el Gobierno busca impulsar con la comunidad internacional.

Es importante precisar que la aprobación del Directorio no significa que los $us 750 millones ya hayan ingresado al país ni que estén disponibles de inmediato para las reservas. El impacto concreto dependerá del calendario de desembolsos, de las condiciones asociadas a cada operación y del avance de las reformas comprometidas. Mientras tanto, la decisión del BID consolida el camino abierto en septiembre y refuerza el paquete de apoyo externo a la economía boliviana.