La casa en la que vivía un niño de solo 10 años de edad, su mamá y sus dos hermanitas, fue reducida a cenizas por una turba iracunda. ¿La razón? Acusan al menor de haber abusado sexualmente de dos niñas de 6 años.
Los hechos ocurrieron el pasado 10 de noviembre al interior de la Escuela Primaria 21 del barrio Jorge Newbery, en Mar del Plata, Argentina, donde las menores denunciaron los tocamientos de los que habían sido objeto.
Una decena de padres de familia acudieron al liceo, donde reclamaron a los profesores por las circunstancias en las que se dieron los hechos y exigieron un castigo ejemplar para el menor de edad.
Algunos de ellos, incluso, pidieron alguna pena carcelaria para el pequeño, de solo 10 años de edad, algo que es imposible según la legislación argentina, que contempla penas de reclusión solo a partir de los 14 años.
Incendian casa de presunto agresor
La protesta subió de tono y algunos de los padres de familia que se manifestaban por un castigo más severo contra el niño, bloquearon una avenida principal e intentaron ingresar a la escuela, donde vandalizaron varios espacios.
Tras ser contenidos en el sitio por la Policía local, los manifestantes se enfilaron hacia la casa de la familia del presunto agresor, misma a la que prendieron fuego. Las autoridades tuvieron que intervenir para evitar que su mamá fuera linchada.
«Empezaron a forcejear, ¡me cagaron a palos, literal! Estoy viva de milagro, me tuvo que sacar la Policía, le prendieron fuego a mi casa. Tengo dos hijas más y me dejaron en la calle, sin nada.
«Me quedé solo con lo puesto, me dejaron en la calle. Quiero que la Justicia haga justicia y nos diga lo que pasó. Acá se fue todo de las manos», señaló la madre del menor a medios locales de información.