
Bolivia vive en 2026 una escalada de 4s3s1n4t0s por encargo sin precedentes recientes. Entre enero y la tercera semana de septiembre se reportaron al menos 60 casos de s1c4r14t0, frente a un promedio de alrededor de 25 por año entre 2020 y 2025, según un reportaje multimedia de Brújula Digital elaborado por los periodistas Sergio Mendoza y Gerson Rivero.
La diferencia se nota en el promedio mensual: en 2025 hubo aproximadamente 2,2 casos por mes, mientras que en los primeros ocho meses y medio de este año la cifra subió a unos siete por mes, es decir, más del triple.
Santa Cruz es el epicentro de esta violencia. Entre agosto y la tercera semana de septiembre, 12 de las 20 mu3rt3s violentas reportadas ocurrieron en ese departamento. Cochabamba aparece en segundo lugar, según medios que citan fuentes policiales.
Entre los hechos que más impacto causaron figura el ataque del 14 de septiembre en San Ignacio de Velasco, cerca de la frontera con Brasil, donde dos jóvenes de 17 y 24 años fueron 4s3s1n4d0s mientras transmitían en vivo por TikTok; los atacantes hablaban en portugués. También el caso del magistrado del Tribunal Agroambiental Víctor Hugo Claure, atacado a tiros el 30 de abril en Santa Cruz al bajar de un taxi, y el de Yefersson Barreto, ciudadano colombiano vinculado a la estructura de Sebastián Marset, 4b4t1d0 el 2 de mayo al salir de una discoteca.
El Gobierno atribuye parte de la escalada a la disputa entre el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital, las dos principales organizaciones criminales de Brasil, por el control del negocio de las drogas. Como respuesta, el Ejecutivo activó un plan de seguridad fronteriza con efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía en localidades cruceñas, y el 19 de septiembre fueron aprehendidos seis ciudadanos brasileños por su presunta relación con las mu3rt3s en San Ignacio de Velasco.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, sostuvo que estas mafias crecieron bajo la protección del exfiscal general Roger Mariaca, hoy con detención preventiva e imputado por organización criminal, narcotráfico y legitimación de ganancias ilícitas.
El investigador Eduardo Gamarra, de la Universidad Internacional de Florida, consideró que la captura de Marset fue un golpe al narcotráfico, pero también abrió espacio para que las organizaciones criminales se reacomoden. En la misma línea, el analista Jorge Santistevan advirtió que la debilidad institucional dificulta el control del territorio, y la penalista María Renee Lievana señaló que el país tiene herramientas jurídicas, pero no logra aplicarlas con eficiencia. El periodista Roberto Méndez alertó sobre el riesgo de normalizar estos crímenes.
El reportaje aclara que la cifra de al menos 60 casos se basa en reportes de prensa y no en un registro oficial exhaustivo.
Fuente: Brújula Digital.