
La construcción del Hospital Oncológico de Tarija, una de las obras de salud más esperadas por la población del departamento, sigue detenida. Según la empresa constructora, el motivo es una deuda que supera los Bs 7 millones. Los trabajos están paralizados desde el 4 de julio, aunque al proyecto le queda apenas una quinta parte para concluir.
El director de obra de la empresa Constec San Ignacio, Eduardo Castellanos, describió la situación económica como “muy crítica” durante un recorrido de Televisión Andalucía por las instalaciones. “Se nos adeuda hasta el momento cuatro planillas, que datan desde el mes de marzo, y estamos en una paralización desde el 4 de julio con montos de avance que superan los siete millones; líquido pagable, cinco millones. Por lo tanto, nos hemos visto forzados a realizar esta paralización de obras”, explicó.
Castellanos recordó que el contrato con la constructora asciende a Bs 64 millones, de los cuales se pagó aproximadamente el 50%.
Un edificio casi listo, pero vacío
El recorrido muestra pasillos con paredes pintadas, puertas instaladas y cielos rasos todavía abiertos, con ductos y cables a la vista. De acuerdo con el director de obra, la infraestructura está en la etapa de acabados: revestimiento de pisos vinílicos, pintura, puertas, equipamiento sanitario y los paneles de cabecera para gases medicinales.
Para terminar faltan el equipamiento y la puesta en marcha de las bombas de agua potable, las bombas de calor para la climatización y la parte eléctrica, con sus celdas y tableros.
El edificio se distribuye en tres niveles. En la planta baja estarán la recepción y los boxes médicos; en el primer piso, los quirófanos, la unidad de cuidados intensivos y los consultorios, y en el segundo piso, el área administrativa, la biblioteca y los auditorios.
“Faltando tan poco”
Desde la fiscalización de la obra, a cargo de la Gobernación, se aseguró que el Gobierno departamental cuenta con toda la documentación y con las notas y respuestas intercambiadas con el Ministerio de Salud. Según esa versión, la Gobernación presentó documentación durante cinco años. Las respuestas del Ministerio de Salud y de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM) indican que la última etapa pendiente es el financiamiento del equipamiento.
La fiscalización cuestionó que hubo reuniones en las que se intentó “desviar la atención”, al plantear supuestas observaciones técnicas pendientes. Sostuvo que ya solo hace falta que la ministra de Salud llegue a Tarija y anuncie el financiamiento de la unidad de radioterapia, que incluye el acelerador lineal y que permitirá construir el búnker del hospital.
Tomando en cuenta las fases 1 y 2, el avance global del proyecto ronda el 80%. “Tenemos 20 por ciento para ejecutar, que ahora depende del apoyo del Gobierno nacional para agilizar estos temas y no permitir que este proyecto se caiga faltando tan poco. Es una preocupación”, se advirtió durante la visita. Por ello se convocó a la ministra de Salud y a sus viceministros a visitar el Oncológico.
La ministra, a Tarija
El diputado Horacio Calizaya informó que, según tiene entendido, la ministra de Salud estará en Tarija el próximo martes. Explicó que la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados sesionará en la ciudad el 27, 28 y 29 de octubre y que el martes 27 la ministra deberá rendir un informe oral sobre la Caja Petrolera de Salud. También deberá informar sobre la infraestructura y el equipamiento adquiridos hace una década, que hoy están en desuso y almacenados.
Por otra parte, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) anunció que la ministra de Salud, Marcela Tatiana Flores Zambrana, participará este viernes en el lanzamiento de la campaña de vacunación antirrábica canina en la plaza principal Luis de Fuentes y Vargas.
Una obra que se arrastra desde 2018
El Hospital Oncológico se inició en 2018 bajo la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), que es la entidad contratante. La Gobernación aportó su contraparte y hace el seguimiento. Con la pandemia, la obra se paralizó y el contrato con la primera constructora fue rescindido. Luego se contrató a una nueva empresa para continuar los trabajos.
En septiembre, el secretario departamental de Obras Públicas, Hugo Vladislavic, ya había advertido que la obra estaba paralizada desde el 1 de junio por la falta de definición de las especificaciones técnicas del acelerador lineal. Explicó que solo la construcción del búnker, con muros de grosor especial para contener la radiación, demanda unos seis meses, y que la conclusión estaba prevista para el 31 de diciembre. En esa oportunidad, el viceministro de Salud, Roberto Bustamante, confirmó la paralización y dijo que esperaban destrabar el proyecto en las semanas siguientes.
El equipamiento corresponde al Gobierno nacional y se trabaja con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Según la Gobernación, podría requerir una inversión inicial de entre Bs 60 y 90 millones, que se ejecutaría por fases.
Mientras tanto, los pacientes con cáncer de Tarija siguen esperando un hospital especializado que, según sus propios constructores, está a solo un 20% de hacerse realidad.
Fuente: El Andaluz / La Voz de Tarija / El Periódico / El País