
Jairo, un adolescente de 15 años de Cochabamba que lucha contra el cáncer, viajó junto a su madre a Brasil para asistir a una consulta médica programada y acceder a un trasplante de médula ósea gratuito. El traslado no le costó el pasaje a la familia: fue posible gracias a la Ley 1780 de Pasajes Aéreos Solidarios, promulgada esta semana por el presidente Rodrigo Paz.
La Asociación de Voluntarios Contra el Cáncer Infantil (AVCCI) informó en sus redes sociales que Jairo es uno de los primeros beneficiarios de la norma. «¡Las leyes salvan vidas cuando se hacen realidad!», escribió la organización al difundir la fotografía del adolescente y su madre en el aeropuerto, antes de embarcar.
«El primer vuelo gratuito»
El senador José Manuel Ormachea, impulsor de la ley, también se refirió al caso a través de sus redes sociales. «Hoy se dio el primer vuelo gratuito para un joven con cáncer y su familia gracias a nuestra ley», publicó el legislador el viernes.
Según la AVCCI, la gestión permitió reunir con rapidez la documentación internacional necesaria para concretar el viaje. La asociación destacó además la predisposición de la aerolínea Ecojet Bolivia, que habilitó el traslado de manera inmediata, y reconoció el acercamiento de Ormachea a las familias que enfrentan el cáncer infantil. Madre e hijo ya se encuentran en Brasil para continuar con el proceso de atención médica, de acuerdo con la información difundida por la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Qué establece la Ley 1780
La norma, denominada Ley de Pasajes Aéreos para Pacientes con Cáncer, Pacientes con Enfermedades Terminales y/o Pacientes en Estado Crítico, garantiza el acceso a pasajes solidarios, nacionales o internacionales, para quienes necesitan tratamiento médico en una ciudad distinta a la de su residencia.
El beneficio alcanza también a un acompañante por paciente y a dos acompañantes cuando se trata de niños, niñas o adolescentes, siempre con la certificación de la autoridad de salud más cercana. Para acceder, el paciente debe presentar un certificado médico, en físico o digital, emitido por un hospital especializado, nacional o extranjero.
La ley obliga a las aerolíneas, públicas y privadas, a reservar los espacios necesarios y a programar el pasaje a la brevedad posible, sin poder negarlo por motivos injustificados. A cambio, las empresas podrán deducir el costo de esos pasajes en el cálculo del Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas (IUE), bajo la reglamentación del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN). El Impuesto a las Salidas Aéreas al Exterior (ISAE) y otros tributos corren por cuenta de los beneficiarios.
La norma prevé además sanciones para las aerolíneas que incumplan y advierte que, si se detecta fraude en los certificados médicos, los antecedentes serán remitidos al Ministerio Público contra los beneficiarios, médicos y hospitales involucrados.
Para las familias que deben trasladarse en busca de tratamientos especializados, el costo de los pasajes suele sumarse a los gastos de medicamentos, estudios y estadía. El caso de Jairo es la primera muestra concreta de cómo la ley busca aliviar esa carga.