
El Gobierno y los representantes del sector panificador llegaron este lunes a un acuerdo para que el pan de batalla se mantenga en 80 centavos. A cambio, el Estado se comprometió a vender a los panaderos el quintal de harina a un precio máximo de Bs 310 en La Paz, con el fin de frenar el alza de los costos de producción. La medida regirá lo que resta de este año y todo 2027.
El pacto llega después de que, el fin de semana, los panificadores subieran el precio del pan en un 25%, de modo que hasta este lunes la unidad se vendía en Bs 1.
El gerente de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Sergio Siles, explicó que la harina se distribuirá a un precio accesible. «En el caso de La Paz se comercializará la harina a través de Insumos Bolivia, así como también de Emapa, a un precio de 310 bolivianos para el sector panificador, manteniéndose el precio del pan de batalla a 80 centavos», afirmó.
El acuerdo se alcanzó tras varias horas de negociación entre autoridades y dirigentes de panificadores de distintos departamentos. El dirigente Dandy Mallea confirmó que el precio pactado para La Paz permitirá a los productores comprar el insumo y seguir elaborando el pan con el costo establecido. Según el informe del viceministro de Comercio Interno, Gustavo Serrano, la harina ya está disponible y su entrega al sector comenzará en dos o tres días.
Sin volver a la subvención
Serrano detalló que el mecanismo funcionará mediante el programa Geopan, que permitirá a cada horno acceder directamente a la harina, y que el Gobierno comunicará el acuerdo a los municipios para que controlen que se respete el precio del pan.
El viceministro aclaró que el plan no restablece el anterior sistema de subvención, sino un esquema de comercialización para sostener el abastecimiento sin distorsionar el mercado. «No vamos a volver al antiguo modelo que generaba distorsión, que generaba corrupción y que generaba mafias», sostuvo.
Siles añadió que se pondrán en marcha complejos productivos como los de Caracollo y Viacha para transformar trigo en harina, en una estrategia que combinará producción nacional, importaciones y compras en el mercado interno. Las autoridades señalaron que el cumplimiento del acuerdo tendrá seguimiento.
Con información de Brújula Digital.