Un profesor de ciencias llamado Kent Hups descubrió dos huellas gigantes de unos 90 centímetros de largo en la formación Hell Creek, en Estados Unidos.
Tras analizarlas, se determinó que pertenecían a un Tyrannosaurus rex (T. rex), convirtiéndose en el primer rastro conocido de este dinosaurio.
El hallazgo, realizado en julio de 2025, representa un descubrimiento sin precedentes para la ciencia.