A empujones y sin contar votos: Roberto Castro se proclama otra vez presidente de Diputados y la oposición denuncia un «golpe» en la Cámara

Roberto Castro se proclama otra vez presidente de Diputados

La Cámara de Diputados cerró la noche del viernes 30 de octubre con una escena que pocas veces se ve con tanta crudeza en el hemiciclo: gritos, empujones y forcejeos por el micrófono en la testera, mientras el diputado Roberto Castro, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se daba por reelecto como presidente de la Cámara Baja para la legislatura 2026-2027 sin que se realizara un conteo de votos.

La sesión preparatoria arrancó con más de tres horas de retraso. Tras un cuarto intermedio, un secretario leyó desde la testera la plancha de la nueva directiva y Castro la puso a consideración del pleno. Algunos legisladores gritaron «¡aprobado!» entre aplausos, mientras otros protestaban al grito de «¡ese no es el camino!». No hubo votación nominal ni se informó con cuántos votos fue elegida la directiva; la transmisión oficial tampoco mostró el resultado.

«Queda conformada la directiva de la Cámara de Diputados, legislatura 2026-2027. La posesión de la nueva directiva se llevará a cabo el 5 de noviembre. Se levanta la sesión. Lo lamento, es su problema», alcanzó a decir Castro en medio del tumulto, según el registro de la agencia ERBOL.

Castro llegó por primera vez a la Presidencia de Diputados en noviembre de 2025. Su repostulación fue definida en una reunión interna del PDC, aunque la decisión estuvo lejos de ser unánime: en los días previos, otros tres legisladores del mismo partido, Sandra Rivero, Manolo Rojas y Ricardo Rada, se perfilaban también para el cargo, reflejo de la pugna interna en la bancada oficialista.

Cuatro bancadas no reconocen la directiva

Apenas se levantó la sesión, legisladores de Libre, del propio PDC, de Alianza Popular y de APB Súmate rechazaron el procedimiento, anunciaron que impugnarán la elección y advirtieron que no darán quórum para ninguna sesión mientras no se realice una votación con todas las garantías.

«Nosotros vamos a impugnar, no vamos a dar quórum y no se va a llevar adelante ninguna sesión mientras no se tenga una sesión donde se pueda llevar adelante una elección democrática», afirmó la jefa alterna de bancada de Libre, Lissa Claros, quien calificó lo ocurrido como una «falacia» y aseguró que en la elección no votó ni el 30 % de los diputados. Claros también apuntó contra el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, a quien llamó «manipulador político» dentro de la Cámara, y denunció presiones e intentos de «asalto» a la Asamblea.

Desde la misma bancada de Castro, el diputado del PDC Ricardo Rada sostuvo que la conformación de la directiva es «nula de pleno derecho» porque no se contabilizaron los votos. «No es un presidente idóneo, y por eso no lograba los consensos, y por eso tuvo que hacer esta cobardía de entre gallo y medianoche cerrar la sesión proclamándose», cuestionó, y calificó la gestión del reelecto presidente como «ineficiente y nefasta».

La subjefa de Alianza Popular, Claudia Herbas, afirmó que en la sesión «ni siquiera se contaron los votos» para establecer la mayoría y que su bancada se sumará a la impugnación. «No vamos a sesionar hasta que realmente esto se solucione como tiene que ser», advirtió. Por APB Súmate, el diputado Diego Brañez calificó lo sucedido como una vulneración a la democracia parlamentaria.

El diputado Carlos Alarcón se sumó a las críticas en sus redes sociales: «Repudio enfáticamente la forma ilegal y arbitraria del diputado Castro de dar por conformada una nueva directiva de la Cámara de Diputados para la gestión 2026 y 2027, sin haberla elegido por mayoría absoluta de votos de los diputados presentes como lo exige el artículo 33 de nuestro Reglamento para cada legislatura».

Pronunciamiento: «golpe de Estado» en el Legislativo

Este sábado circuló un pronunciamiento conjunto que califica la reelección como un «golpe de Estado» a la democracia en la Cámara Baja. El documento dice representar a PDC, Alianza Popular, APB Súmate, Libre, la bancada Bia-Yuqui y el MAS, aunque, según reportó Brújula Digital, la nota que se difundió en redes lleva solo las firmas de Lissa Claros (Libre), Claudia Herbas (Alianza Popular), Davis Montaño, jefe de bancada de APB Súmate, y Diego Brañez (Súmate).

«El procedimiento desarrollado no ha respetado los principios democráticos, la representación plural ni el debido cumplimiento del Reglamento de la Cámara de Diputados», señala el texto, que también rechaza la conformación de los bloques de mayoría y minoría. «La democracia no puede reducirse a la imposición de una supuesta mayoría ni puede utilizarse el Reglamento de manera discrecional para desconocer la participación y representación legítima de las distintas fuerzas políticas», agrega.

Qué dice el Reglamento y qué viene

El Reglamento General de la Cámara de Diputados establece que la directiva, compuesta por un presidente, dos vicepresidentes y cuatro secretarios, debe ser elegida por mayoría absoluta de los diputados presentes. La misma norma asigna la Presidencia, la Primera Vicepresidencia y la Primera y Segunda Secretaría al bloque de mayoría, por lo que la disputa por quién conforma ese bloque es otro de los focos del conflicto.

La reelección llega además en medio de denuncias previas de legisladores del PDC sobre presuntas dádivas y regalos para favorecer la continuidad de Castro, y de acusaciones de supuesto nepotismo y favorecimiento a familiares y allegados.

Mientras en el Senado la renovación fue más tranquila, con la reelección de Diego Ávila como presidente de la Cámara Alta el jueves, en Diputados el escenario anticipa un choque institucional: si las bancadas opositoras cumplen su amenaza de negar el quórum, la Cámara Baja podría quedar paralizada justo cuando tiene en agenda el tratamiento del Presupuesto General del Estado 2027, que el Ejecutivo acaba de entregar a la Asamblea. La posesión de la nueva directiva está prevista para el jueves 5 de noviembre.